15 cosas que debes hacer y ver en Bilbao

Una guía completa y detallada de las 15 cosas que no puedes dejar de hacer y ver en tu viaje a Bilbao.

Una escapada a Bilbao: ¿cuáles son las mejores cosas que hacer y ver en la ciudad más importante del País Vasco?

España no se limita necesariamente a su capital, Madrid, Barcelona o Santiago de Compostela. En el norte del país se encuentra una ciudad cosmopolita, rica y dinámica que permite descubrir la cultura ibérica, empaparse del agradable clima o simplemente relajarse en la playa. Esta ciudad es Bilbao. La ciudad más importante del País Vasco español, es conocida por la presencia del Museo Guggenheim (apodado el “Gugg”) y su arquitectura vanguardista, verdadero símbolo de la ciudad. Estés donde estés cuando vengas a visitar Bilbao, desde el aeropuerto hasta la estación de metro, desde la Plaza Nueva hasta la Catedral de Santiago, la ciudad tiene muchas cosas para hacer que tu visita sea inolvidable.

Hemos seleccionado una lista de cosas que hacer y ver en Bilbao.

El Museo Guggenheim

Museo Guggenheim bilbao
Museo Guggenheim

Al principio nos referíamos al hecho de que el Museo Guggenheim es todo un icono de la ciudad, esto se debe a que representa para Bilbao una auténtica ruptura entre la era industrial, ligada al mercado naval y a la siderurgia, y el presente turístico, en el que el arte y la cultura juegan un papel fundamental. La importancia simbólica de este pasaje queda atestiguada, en primer lugar, por la ubicación del edificio: un polígono industrial en desuso a orillas del río Nervión. De hecho, visto desde el río, el museo recuerda las formas de un barco, rememorando la idea de “transitar” hacia el nuevo milenio, el mandato específico de Frank Gehry. Incluso la elección de materiales ampliamente utilizados en la industria (sobre todo titanio, pero también acero y piedra caliza de las canteras de Huéscar, no lejos de Granada) recuerda la dialéctica entre el pasado y el futuro, este último deducible de la audacia de las formas. En este juego de referencias cruzadas también hay lugar para aspectos más visionarios: como “Puppy”, la escultura floral de Jeff Koons que representa un perro terrier (ver foto); o “Manman”, una estructura esquelética similar a una araña de Louis Bourgeois. Lo mismo ocurre con “La materia del tiempo”, un enorme laberinto de acero de Richard Serra: una reflexión sobre el tiempo, el espacio y la evolución artística de la escultura. Pero eso no es todo, porque hay muchas obras de arte para ver tanto dentro como fuera. Por nombrar algunos, sin pretender ser exhaustivos: “Tulipanes” (Koons); “Escultura de niebla” (Nakaya); “Caminando” (Gilbert & George); “Árbol alto y el ojo” (Kapoor), etc. En resumen, teniendo en cuenta que también hay exposiciones temporales, una visita al Museo Guggenheim lleva al menos medio día.


Museo de Bellas Artes

museo de bellas artes de bilbao
Museo de bellas artes de Bilbao

Puede que no tenga el mismo atractivo que el Guggenheim, pero, desde un punto de vista estrictamente artístico, las obras y exposiciones temporales del Museo de Bellas Artes de Bilbao están a la altura de las de la estructura futurista diseñada por Frank Gehry. En total, se exponen unas 10.000 obras que abarcan un periodo de tiempo que va desde el siglo XII hasta el siglo XX. Gran énfasis, por supuesto, en el arte español y vasco, pero también hay obras de artistas de renombre internacional como Francisco Goya, Paul Gaugin y Francis Bacon. También hay una razón económica por la que merece la pena visitar el Guggenheim y el Museo de Bellas Artes de forma consecutiva: la posibilidad de acceder a ambos museos con una única entrada que se puede adquirir en cualquiera de los dos recintos. Y eso no es todo, porque este museo se encuentra junto al precioso Parque Casilda de Iturrizar, un lugar ideal para relajarse un poco entre una visita y otra.


Las Siete Calles (Zazpi Kaleak)

Casco viejo – Bilbao

El “nuevo” Bilbao no ha borrado la parte antigua. Por el contrario, el centro histórico se ha beneficiado enormemente del giro de la ciudad hacia el turismo, ampliando su oferta de bares, tiendas y discotecas. Especialmente a lo largo de Las Siete Calles, un entramado de siete calles donde, según afirma la mayoría, vive el auténtico bilbaíno. Lo mismo ocurre con la Plaza Nueva, la postal turística más famosa de la ciudad, seguida del Teatro Arriaga (con su estupenda fachada barroca) y la Catedral de Santiago, de la que hablaremos con más detalle en el siguiente apartado. Todavía no hemos terminado, porque en esta parte de la ciudad, además de las iglesias y las plazas, hay otros dos museos que merecen una visita: el Euskal Museoa, dedicado íntegramente a la cultura vasca, y el Museo Arqueológico que reconstruye cronológicamente los asentamientos de la región. Por último, el Mercado de La Ribera, uno de los mayores mercados cubiertos de Europa. Una visita obligada.


La Catedral de Santiago

Catedral de Santiago – Bilbao

Dedicada al Apóstol Santiago, la Catedral de Bilbao es el edificio religioso más antiguo de la ciudad. La estructura original, de hecho, se remonta al siglo XIV, aunque con el tiempo la iglesia ha sufrido varias ampliaciones y renovaciones. Un detalle importante es la presencia sobre el portal principal de varias vieiras, que siguen siendo el símbolo más famoso de los peregrinos que hacen el Camino de Santiago. No es de extrañar que la iglesia esté protegida por la UNESCO como etapa de esta famosa ruta religiosa. Sin embargo, en términos de tamaño, la Catedral de Bilbao es, en general, pequeña, al menos en comparación con otras catedrales de su época. El interior tiene tres naves divididas por columnatas, a lo largo de las naves hay varias capillas, entre ellas la de la Virgen del Pilar y la de Santa Lucía. También cabe destacar la Sacristía y el portal que da acceso al claustro de la iglesia, conocido como la Puerta del Ángel.


La Alhóndiga

La Alhóndiga – Bilbao

Este edificio no tiene nada que ver con los demás de la ciudad, incluso es un modelo único de arquitectura, diseñado por el gran diseñador Starck. Este edificio tiene “la elegancia, el encanto, la energía, el entusiasmo de la felicidad”, según el diseñador. El antiguo mercado de cereales se transforma en un edificio histórico para convertirse en un verdadero espacio multidisciplinar orientado al conocimiento y a la difusión de la cultura urbana. Un lugar acogedor para relajarse, aprender y descubrir.


Kafe Antzokia

Kafe Antzokia – Bilbao

Es uno de los locales nocturnos más clásicos de Bilbao, y una visita obligada para descubrir conciertos y espectáculos de calidad. El café se transforma en una discoteca, que seguramente es la más concurrida de la ciudad. En él se toca reggae, rock, punk y música vasca y es un lugar ideal para que todos se diviertan. Una vez al mes, un coreógrafo de danza vasca viene a dar una clase gratuita de 2 horas abierta al público.


Teatro Arriaga

Teatro Arriaga – Bilbao

Llamado el Nuevo Teatro de Bilbao, el Teatro Arriaga está situado en el corazón de la ciudad. En una de sus paredes hay una placa conmemorativa en recuerdo del “Mozart español” Juan Crisóstomo Arriaga. Su interior es sublime con su enorme escalera y su alfombra roja. En los rellanos de la escalera hay bustos de 9 músicos y compositores de Bilbao. La sala principal tiene tres plantas y es posible asistir a funciones de poesía, música, comedia o tragedia durante todo el año.


Museo Marítimo de Bilbao

Exposición exterior museo marítimo – Bilbao

Este museo ofrece diferentes elementos y objetos que están directamente relacionados con el mundo de la navegación en el mar, como diferentes boyas, anclas de tamaño gigantesco y también barcos. Es posible visitar el interior de algunos de estos barcos. Ideal para conocer mejor el mundo marítimo y la ría de Bilbao.


Plaza Bizkaia

Edificio Plaza Bizkaia – Bilbao

Se trata de una plaza bastante sorprendente en el corazón de Bilbao porque rompe completamente con el resto de la arquitectura de la ciudad. Una plaza extremadamente moderna que deja una impresión futurista. Perfecta para un momento de relax con los amigos o la familia, ya que también hay juegos para los niños (¡juegos muy de diseño, recuerda!).


Puente Zubizuri

Puente Calatrava – Bilbao

De Dubai a Buenos Aires, pasando por Valencia, Tenerife y Bilbao, se podría organizar un recorrido arquitectónico para descubrir las obras de Santiago Calatrava aunque, hay que decirlo, las mencionadas son solo una pequeña parte de las ciudades en las que ha trabajado el arquitecto valenciano. Su firma en la ciudad vasca es el Puente Peatonal del Campo de Volantin, uno de los 17 puentes que unen las orillas del río Nervión. Más conocido como “Zubi Zuri” (o Puente Calatrava) este puente marca el inicio de la transformación urbana que mencionábamos al principio, tanto que fue inaugurado unos meses antes que el Guggenheim. En definitiva, otro icono del “nuevo” Bilbao, capaz de atraer a multitudes de turistas asombrados por las rarezas arquitectónicas de la ciudad. En este caso, lo más llamativo es el blanco que domina cromáticamente la estructura y el arco que hay sobre ella, de unos 15 metros de longitud. Hay que verlo.


La Fuente del Perro

La Fuente del Perro – Bilbao

Esta fuente se encuentra en la calle del Perro, seguramente una de las calles más estrechas para visitar en Bilbao, en el Casco Viejo. Utilizada en su día como abrevadero para los animales, hoy esta fuente neoclásica con sus tres caños en forma de cabeza de león es un lugar de encuentro para los habitantes.


Jardines de Albia

Jardines de Albia

Es una plaza situada frente al emblemático café Iruna, en pleno centro de Bilbao. Esta plaza tiene una fuente y hay pequeñas esculturas dedicadas a Sabino Arana o Trueba. Un lugar muy agradable para relajarse, o para leer unas páginas, lejos del bullicio urbano.


Parque de Doña Casilda Iturrizar

Parque de Doña Casilda Iturrizar

Toda gran ciudad tiene su gran parque y en Bilbao este es uno de ellos. Un lugar perfecto para practicar tu deporte favorito, también hay muchas instalaciones para los niños, como toboganes o columpios. Durante el verano, se celebran festivales y conciertos en el escenario del pequeño teatro. Así que tómate algo en una de las terrazas de los cafés mientras admiras a los patos, gansos y cisnes.


Monte Artxanda

El monte de Artxanda

Si quieres disfrutar de una impresionante vista de toda la ciudad de Bilbao, sube al monte Artxanda: además de una impresionante vista de la ciudad y en particular de la arquitectura del Museo Guggenheim, podrás hacer deporte, comer o incluso celebrar una boda. El contraste entre la serenidad del monte y el bullicio de Bilbao, a pocos metros más abajo, es sorprendente. Aquí encontrarás un monumento a la Guerra Civil realizado por el artista Juanjo Novella. Es posible subir en funicular.


Puente colgante de Bilbao

Puente colgante Bilbao

A unos 10 kilómetros de Bilbao se encuentran los municipios de Getxo y Portugalete, una excelente oportunidad para descansar del agitado ritmo de la ciudad. Los bilbaínos son los primeros en conocerlo (también porque en estos parajes se encuentran algunas de las playas más bonitas del norte de España) pero también el número de turistas empieza a ser significativamente alto gracias a las eficientes conexiones de metro. Como decíamos, hay varias cosas que ver, empezando por el puente que une los dos territorios en las orillas opuestas del río Nervión. Se trata del Puente Colgante (o Puente Vizcaya) construido por el ingeniero Alberto de Palacio y activo desde finales del siglo XIX. Esta estructura de hierro es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2006. En la ficha elaborada para el valioso reconocimiento se hace referencia a que fue el primer puente del mundo en transportar personas y tráfico en una góndola suspendida a gran altura, lo que lo convierte en una de las construcciones arquitectónicas más excepcionales de la revolución industrial. Y sí, porque la peculiaridad de la Bizkaiko Zubia (nombre vasco de la estructura) es precisamente el hecho de que transporta personas, vehículos y mercancías en una especie de barco suspendido en el aire con muchas partes interiores y otras exteriores, sin embargo, destinadas a vehículos y animales. El viaje en ferry dura apenas un par de minutos, pero quienes quieran experimentar la emoción de cruzar el puente a pie pueden hacerlo fácilmente caminando por la pasarela a 45 metros de altura a la que se accede en ascensor. ¡Hazlo!

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayude a optimizar tu visita. No se utilizarán las cookies para recoger información de carácter personal. Puedes aceptar o rechazar su uso siempre que lo desees. Encontrarás más información en nuestra política de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar